SoltarLA

Cuando buscas cambiar de sintonía, es necesario saber de dónde viene. Detectar dónde se lleva el peso, para poder soltarlo. Normalmente me gusta encontrar todo aquello que viene del entorno, aquello que nos hace sentir insatisfechxs y frustradxs que proviene del contexto, porque creo que es importante quitarnos esa carga de más y comprender que si nos sentimos así, no es porque no valgamos o haya algo mal en nosotrxs, sino porque tenemos ideales absurdos e imposibles que nos agotan y tienen más que ver con el mercado y el control que con otra cosa. Para mí, es calmante pensar que no es realmente un fracaso lo que siento como tal, porque solo lo es en este contexto y por unas razones, y que la vida poco tiene que ver con estas necesidades y deseos.

Pero quedarme ahí puede ser un obstáculo también. Porque si la causa empieza y termina ahí, será difícil luchar contra eso. Pero nos solemos apropiar del discurso que nos aplasta y desempodera, haciéndolo interno. Es importante saber que, aunque el origen venga de algo más grande que tú, después tú lo perpetúas, sirves de amplificador y repetidor. Y lo que puede parecer una doble presión, puede ser también una oportunidad de liberación, ya que no necesitas que cambie el sistema para desprenderte de todo esto, porque ya hace mucho tiempo que eres tú quien se juzga, limita y castiga.

Entonces la carga, la eterna carga que creía ya mía, aunque no sea mi culpa, la puedo soltar.

Y no veo otra que soltar a esa que siempre me acecha, me critica, me juzga, duda de mí y me reprocha que no llego, no puedo, que no soy ella. Soltar a esa mujer que puede con todo, que lo hace todo. Que destaca, pero es discreta cuando debe serlo. Que es especial, interesante, diferente. Que nunca falla, no se equivoca, no la caga. Que lo hace todo bien a la primera, a riesgo de perder algún título. Que tiene que demostrar en cada movimiento que se merece estar ahí, esté donde esté. Es bonita, inteligente. Es siempre más que los demás, si no, no es nada. Ella, a quien tanto me aferro. Y en mi mano está soltarla. Ella, que no acepta el no estar en todas partes, porque no se cansa nunca.

La que llega a todo y no dice “no”. Sorprende, no decepciona. Ayuda y sonríe, no se enfada y es siempre un apoyo. Dejar de una vez por todas la que lo sabe todo y no se estropea. Antes de que vuelva a colapsar. Antes de que explote, la desinflo yo. Antes de que me aplaste o sea una sombra que va siempre tras de mí, oscureciendo todo lo que podría ser bello en la vida, en lo que haces.

La llevamos a cuestas, y si la dejamos ir, del peso, caerá. Soltarla para volverte real. Dejarla aquí, porque es precisamente lo que no te deja ser especial, ser tú, ser diferente. Tan acostumbradas a llevarla, soltarla nos da miedo. Inseguridad e incertidumbre. Y así dejamos de descubrir quiénes somos, por miedo, y parecemos todas la misma, esa a quien nadie ha invitado, la imitamos perdiéndonos en el camino y sintiendo el dolor y frustración de lo que es perseguir un imposible.

¿Quién serás, sin ella? ¿Cómo serás, sin tener que ser? ¿Qué harás, sin tener que hacer? ¿De qué forma y con qué intensidad darás, sin tener la obligación de siempre dar? ¿Cómo te verás, una vez dejes de valorarte por lo que no has llegado a hacer?¿Cómo te hablarás, una vez dejes de ser una déspota contigo misma? ¿Cómo amarás a los demás, cuando hayas aprendido a amarte y aceptarte en tu toda tu imperfección y autenticidad? ¿Quién decidirás ser, cuando no tengas ya que superarte y cumplir por las mujeres que tienes detrás? ¿Cuando dejes ya también todas sus cargas?

Hoy, al pensar sobre esto, me sentía muy cerca de todas. Sin veros, os he sentido a todas, con vuestras cargas a vuestra espalda, igual que la mía. Os he visto a todas intentando llegar, estar a la altura de vuestras propias exigencias, eco de voces pasadas, y he sentido una gran complicidad y compasión. Y una especie de alivio, como si al haceros presentes hubiésemos compartido el peso entre todas. Con unas ganas de que juntas lo soltemos, a la vez, para que sea más fácil, para que el miedo de lo que quedará después no nos abrume y nos acompañemos en ese salto al vacío. Animándonos entre nosotras a redescubrirnos y expresarnos libremente sin la crítica interna, en vez de perpetuar aquella voz  y exigir a las demás lo que nunca se les debería haber exigido.

4 comentarios sobre “SoltarLA

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: